lunes, 30 de junio de 2008

Ahora España es "la roja".

Obviemos el azul del pantalón. Olvidémonos hasta del amarillo de la bandera. Puestos a ser tolerantes, admitamos el morado republicano, en todo caso. Con la Eurocopa de "furbo", ese pulpo pseudo- izquierdoso, con tentáculos en todos los ámbitos de la sociedad, ha conseguido ganar unos cuantos miles de almas más a la causa. Puestos a envolverse en la bandera han llegado más lejos que nadie, debajo mismo de la gigantesca vela rojigualda de la Plaza de Colón.

La Cuatro, la cadena más roja entre las rojas; roja fofi de tanto sonrojar, ha acuñado el termino de "la roja" y ya todo el mundo lo usa como lo hubiéramos utilizado toda la vida. Más le hubiera valido a la Bibiana republicana, haberle cedido el trabajo de extender el palabro de "miembra" a esta cadena de televisión. Eso sí hubiera sido una verdadera "extensión cultural" , de cultura de la buena, faltaba más.

Escenarios rojos, sobre banderas rojas, en la Plaza Roja de Colón, que también era rojo, vete tú a saber. Todo ello para ver a la Roja, pero no a Dolores Ibárruri, sino a la selección española. Mucho se cuidan de no nombrar a España, no vaya a ser que retumbe en la cercana calle Génova y se mezclen los azules con los bermellones. Semejante incesto puede derivar en vástagos azulgranas.
Pues nada. La roja ha ganado. Todos hemos ganado pues la bandera roja, roja y roja es la bandera de todos. A beber y a celebrarlo que la causa lo merece. Aceleremos un poco en estos tiempos de desaceleraciones. Roja es la casa común de la izquierda. Todos uniformados en cuerpo y alma. Esto es lo que hay.

Yo también soy del equipo. He sido arrastrado por la marea roja de los medios aunque intento nadar y guardar la ropa. Me sonrojo ante todo el espectáculo. ¿Veis como no se puede escapar de la corriente?

No hay comentarios: