martes, 30 de noviembre de 2010

Gilgamesh, Ulises, Perseo...


Y salvando las distancias, al hombre de nuestro tiempo. Sólo se crearán unos cuantos versos para relatar la proeza del vivir día a día. Hombre actual, qué solo te encuentras ante la vorágine de tu destino. Qué prisas te gastas en tu existencia. Qué lágrimas derramas y qué poco abonan el suelo del cemento que pisas. Cuántas trabas a tu humilde existencia, cuánta hojarasca legal, cuánto fastidio laboral.Diez, quince, veinte hidras tendrás que vencer al cabo del mes, para disfrutar solo de manás y delicias de quince minutos. Firmes te esperan los setos de estos laberintos y vericuetos vacíos que merman tus fuerzas. Hombre que reinaste una vez y que te ha sido arrebatada la oxidada corona, con lo que humilla y lo que jode. Ya no nos quedan Enkidus para compartir un rato. Ya no hay Ítacas donde esconderse y respirar un rato, ya solo quedan momentos dispersos y volátiles donde poder oler la paz,a ráfagas, relamiendo la estela del adiós hasta dentro de otra eternidad donde tus ojos brillen. ¿Cómo se llama el próximo héroe? Ahora somos legión. Hay cientos, miles, por las calles. Tantos...

2 comentarios:

Isabel Romana dijo...

Una reflexión hermosamente expresada. Lo peor de todo es que esos héroes anónimos que están por todas partes serán modelo para los próximos miles de millones de héroes que seguirán creciendo para vencer las dificultades que unos cuantos monstruos les colocan delante. Monstruos anónimos, más conocidos con el genérico nombre de "mercados financieros". Un abrazo.

Rocigalgo dijo...

Hola Isabel. La capacidad para superar las adversidades es una virtud que es necesario entrenar. Aunque la vida siempre va cobrar un peaje.En este caso, y aunque en estos tiempos esté feo decirlo, el homenaje es al hombre en masculino,porque con estas modas, parece que se identifica con vago, maltratador, machista, explotador y heredero de las más rancias y despreciables costumbres del patriarcado occidental. La mujer, hoy en dia, por suerte, tiene muchos resortes que la defienden.