martes, 22 de diciembre de 2009

Telediarios paletos e infantiloides


No es para menos, y creo que me quedo corto. Que si llueve, que si nieva, que si vuelve a llover, que si no deja de nevar. Becarias hipersonrientes y pluscuagesticulantes que dan fe de lo evidente, entrevistan a los paisanos y dan pávulo a las inevitables naderías y topicazos. Pasan veinte minutos, conectan con el enviado especial en el pueblo más remoto de Guadalajara; el chavalote, que está haciendo méritos para la empresa, nos ilustra con los centímetros de nieve caída, la ausencia del panadero por que le patinaba la furgoneta, y el recuerdo del abuelete que acude, curioso, y se sincera diciendo que esto con Franco sí pasaba, y mucho más.

Geografía patria y cierra España. Media hora de informativos. En Santiago, paradójicamente, no ha llovido, pero en el pueblo de al lado sí, caprichos y vericuetos de la naturaleza. Fíjese usted que chupones cuelgan de "las canales", las ovejas de Celedonio se han constipado, y la chorva periodistilla deja colar entre frase y frase vana, el coñazo del cambio climático. Cuarenta minutos.

El que no empiece a flipar, a removerse en el sillón, a preguntarse qué cojones está viendo, es que ya esta imbuido por la telemierda y no repara en el trampantojo. Esto no son noticias. Cristiano Ronaldo, Tiger Woods y el tiempo. Punto.

Mis temores se acrecientan al echar un vistazo al calendario y ver lo cerquita que está el sorteo de la lotería. Ya sirvieron en antena tres un adelanto de los sesudos reportajes que están preparando. Por lo visto la gente persigue los números que coinciden con el día del fichaje de ce erre nueve, la muerte de Michael Jackson y el último día del periodo de Leticia Ortiz. Cinco años de carrera, ingentes cantidades de dinero, planificación, programación, sueldazos en las cadenas de televisión... para qué. El periodista se encorva delante del ordenador y se acerca peligrosamente a sus ancestros australopitecos. Nos están devolviendo al útero materno a golpe de reportaje y de presentadores horteras. Yo también estoy harto de la crisis,, de que nos tomen por tontos, y de otras muchas cosas de esta época tan plana.

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