lunes, 21 de junio de 2010

Ánima mundi


El alma del mundo, que existe

es un viento sutil que viaja

y busca refugio en el pozo

oscuro y cristal de la mirada

Energía, luz y esperanza

que anida en los ojos tan negros

y busca el frescor en el agua

pues se viste de puro fuego.

Génesis de hombre y cosmos

que vertebra los días y las noches

y que hipnotiza al que se sumerge

detrás de ese mundo incierto

que se abre más allá de las pupilas

inabarcable como el universo

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Ars Amandi
... el viento agita la cebada, infla al polvo. Los recuerdos en aire, en el humo...

Namasté!

Rocigalgo dijo...

Compartir aquella tarde fue agradable y fructífero. Igual que recibirte en esta mi casa. Alguien tan no corriente es siempre bien recibido en este crisol de rarezas y letrasenelviento.

Namasté Gallardo.