
El alma del mundo, que existe
es un viento sutil que viaja
y busca refugio en el pozo
oscuro y cristal de la mirada
Energía, luz y esperanza
que anida en los ojos tan negros
y busca el frescor en el agua
pues se viste de puro fuego.
Génesis de hombre y cosmos
que vertebra los días y las noches
y que hipnotiza al que se sumerge
detrás de ese mundo incierto
que se abre más allá de las pupilas
inabarcable como el universo
2 comentarios:
Ars Amandi
... el viento agita la cebada, infla al polvo. Los recuerdos en aire, en el humo...
Namasté!
Compartir aquella tarde fue agradable y fructífero. Igual que recibirte en esta mi casa. Alguien tan no corriente es siempre bien recibido en este crisol de rarezas y letrasenelviento.
Namasté Gallardo.
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