jueves, 12 de marzo de 2009

Adios, tiempo perdido.(¿Rozando la pedantería?)



No recuerdo lo pasado, mi anterior
salvo tus ojos clavados en los míos
remanso de frescor, piedras del río
azul eterno en montañas de pasión

Entre sábanas de insomnio y de calor
los dos, fuego y calor, ausente el frío,
apágase el tizón del sentir mío.
sepultándose las hidras del dolor.

¡Cómo pude ser tan necio mi señor!
anidando en el hogar de mi vacío
ignorando tu brillar, tu poderío
escondido en mi tosco corazón.

2 comentarios:

fer dijo...

Cada vez relacionas mas la intelectualidad con la mariconidad y eso no te beneficia en nada.
No se puede pasar de melenudo, cervecil y vocinglero a musa de la poesia.

Los auntenticos rockeros somos bichos solitarios, violentos, con los dientes sucios y torcidos y agitamos mucho el puño de manera amenazante.

¿Para cuando un retrato de lo que realmente somos y sentimos?
Ya esta bien, por favor

Rocigalgo dijo...

Y así nos va, creo yo. Yo me dejo llevar por la sensibilidad del rockero al que los años han ido cincelando como a un diamante.Dejémonos de mierdeces ¿No ves a Paul Stanley con sus exposiciones de cuadros en colores pastel? ¿No escuchas a Robert Plan y Alison Krauss? No te das cuen de como y cuanto mejora la raza metalera. (Luego la gente va al excalibur y sólo se fija en lo cutres que son los rockeros de barrio) Una cosa te digo: dos escopetas tengo - si no sabes de qué va esta expresión, ponlo en el youtube- Te animo a que me muestres cómo podía ser el retrato crudo del rockero tipo "Yosu" o "el drogas". Tú puedes hacerlo. Para la intelectualidad ya estoy yo, maricó...