VÍAS Y VIDAS
Diez de Junio de dos mil cinco. Susana, mi inspiración, te cuento: Desde este lugar en el limbo, sin tener los pies en la tierra, se aprecian los momentos de otra forma. Sin usar la mente. Evitando el laberinto de los remordimientos, se difuminan las nubes de los problemas cotidianos y el día luce resplandeciente. Aquí arriba, donde señalaba el dedo de Platón, donde puedo estar por encima de todo y de todos, me puedo librar de las ataduras de la gravedad, y me nacen las palabras con increíble facilidad. Ahora, miro por el diminuto cristal del avión y me siento aliviado de estar en ninguna parte, o como diría mi alter ego Rocigalgo, de no estar en todos los sitios. Cosas que la realidad material circunscribe por suerte, al universo de los sentimientos. ¿Lo ves? Fluyen las palabras como el agua. Es curioso. Se decantan, dóciles, en los renglones sin amontonarse, en armonía, y me ayudan a describir en esta agenda de Egypt Air lo que estoy viviendo, transportado en ella como si fuera una ...