Zita

Comentario a la novela "Zita" de Ana Uría, publicada en Gens ediciones. Subir al cielo y bajar al suelo, la almohada y la acacia. Zita y su mundo, que encierra universos. Toda la novela rezuma esencias del pasado, melancolías olvidadas que ya no importan. Caducaron. Una mujer que reside en una dimensión paralela, creada por ella misma, húmeda y fría en algunas páginas, seca y desolada en otros pasajes. Jirones trenzados con el hilo de la cotidianeidad. La atmósfera que todo lo envuelve, gruesa capa de poesía, tiene grietas amables por donde escapar al cielo y huir de la asfixia de la ciudad y de las banalidades. Esas mismas fisuras, sirven para regresar al seno materno de la realidad, a aquellas casas solitarias donde reencontrarse con los viejos retratos que dolieron en su momento. Varios personajes se suceden y deambulan por estos breves capítulos que languidecen con el paso de los dedos: El hombre (desnudo y en toda su extensión), Dios, los rebaños, la mugre de las Iglesia...