Requiem por el político honrado

Concédeles el descanso eterno, Señor, y que brille para ellos la luz perpetua.») Introíto. Precisamente por ser una especie en extinción, señor lector, pido árnica para su dolor y descanso eterno cuando dejan su responsabilidad pública. Un político vocacional, un servidor público, alguien que organiza, estructura y da salida a lo que necesitan los ciudadanos es un lujo para los tiempos que vivimos. Haberlos los hay, pero la espesura de la corrupción y la confusión que fomentan los medios de comunicación los mantienen ocultos y casi inéditos. En este país, en el que el reproche, la queja, el llanto y el acomodo constituyen las patas del inconsciente colectivo y colectivizado, vibran en otra onda las palabras serenas, las acciones venturosas, o los gestos limpios y decididos. Leamos estas frases: " Son todos iguales..." "Chorizos, que son todos unos ladrones..." " A picar piedra los ponía yo..." "Con lo bien que viven los hijos de...". Todas nos s...